¿El fin de la pobreza?

 

Número 3 – Fecha: 1 al 14 de Abril 2005. Página 31.

Pone Jeffrey Sachs en marcha su proyecto Millenium para abatir las carencias de países en desarrollo.

Tal vez uno puede pensar que si decidimos repartir todo el dinero que existe, en cantidades iguales a todas las personas que habitan el planeta, se terminaría la pobreza, ya que no existirían diferencias entre los individuos. Para el economista Keynes, esto no funciona de esta forma. Es decir, la gente, al tener dinero, lo utilizaría de diferentes formas. Algunos lo invertirían, otros lo gastarían, otros lo ahorrarían, y así sucesivamente, hasta que se formaran de nuevo las clases sociales.

Pero parece ser que Jeffrey D. Sachs, director del Instituto de la Tierra en la Universidad de Columbia, nos puede dar la solución a esta inequidad que pareciese indestructible.

El profesor Sachs ha sabido utilizar la mercadotecnia perfecta, al tener a su lado a Bono, cantante de U2 y gran activista en el tema de la pobreza, para establecer un gran plan de trabajo hacia los países que quieren mejorar la calidad de vida de sus ciudadanos.

El plan contempla una serie de aspectos que van desde plantar leguminosas fijadoras de nitrógeno para recuperar la fertilidad del suelo, terapias para combatir el SIDA, hasta programación de celulares para proveer el tiempo real de información que requieren los institutos de salud.

Apoyo a países pobres

Dentro de este proyecto, los países más ricos del mundo tienen que poner mucho de su parte, tanto en recursos como en personas, pues están encargados de la asesoría financiera necesaria para apoyar a los países sumidos en pobreza, determinando la forma de pago que los gobiernos de éstos pueden aportar, así como obtener otras aportaciones de donadores filántropos que quieran participar. Se requiere también una coordinación de esfuerzos con el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional y la Organización de las Naciones Unidas.

Algunos críticos han señalado que lo que quiere hacer Sachs no es nuevo, ya que en las décadas de 1950 y 1960 se hicieron planes similares en que se analizaron las necesidades de los países pobres, se identificó la cantidad de dinero que se requería para que salieran de ese estado y al final, a pesar de inyectar los recursos necesarios, no se llegó a un cambio significativo en la población más necesitada.

Los planes globales pueden caer en el dicho de “el que mucho abarca poco aprieta”, y pensar que las soluciones específicas pueden ser más eficaces que las generales. Algo que pueden tomar en consideración los países subdesarrollados son los planes de trabajo que se han hecho en China e India, que han apostado a su recurso humano bajo una serie de reformas económicas y políticas para controlar el crecimiento y desarrollo de sus países; todo esto ha llevado a que estas naciones hayan incrementado su PIB de manera asombrosa y constante. Pero cada país tiene su propia historia y las malas administraciones gubernamentales, la corrupción, la manipulación de las élites, la discriminación racial, la falta de identidad entre los ciudadanos, el analfabetismo, entre muchos otros factores, son paredes muy difíciles de derribar y en ocasiones infranqueables.

Camino Prioritario

Un punto central debe iniciar con la educación del recurso más preciado que tiene cada país: sus ciudadanos, quienes son los arquitectos del destino de su nación y de su vida. La rápida incorporación al mercado laboral, sumado con la especialización de nuestros conocimientos, debe ser un camino prioritario para la política de cualquier gobierno, así como la creación de “clústeres” industriales para fomentar el empleo apoyado con la investigación en la ciencia para su posterior aplicación en desarrollo tecnológico. También es de señalar la necesaria vinculación entre universidades, empresas y gobierno, para generar la sinergia necesaria en materia económica.

Regresando con el profesor Sachs, podemos mencionar su proyecto “Millenium”, el cual es un cuerpo independiente comisionado por la Secretaría General de la ONU para asesorar a este último organismo en relación con acciones destinadas a reducir la pobreza, el hambre, el analfabetismo, la discriminación de la mujer y cuidar del medio ambiente.

Cifras impactantes

–       Anualmente mueren 6 millones de niños debido a desnutrición, antes de cumplir 5 años

–       La malaria afecta mensualmente a 400 millones de personas en promedio

–       800 millones de personas, de los cuales 300 millones son niños, se van a dormir con hambre

–       Cada 3.6 segundos muere una persona por hambruna, en su mayoría niños de 5 años

–       5 millones de niños mueren a causa de enfermedades relacionadas con la falta de agua potable

–       2.6 billones de personas no tienen acceso a los servicios básicos sanitarios y de agua potable

–       Cada minuto muere una mujer embarazada al nacer su hijo

–       La tasa de supervivencia de un hijo de una mujer  con 5 años de estudio de primaria es 40% más alta que la de los hijos de una mujer sin educación

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