Si existe el superhombre de Nietzsche… entonces somos nosotros

Revista número 78, del 4 al 17 de julio de 2008, páginas 13 a 15

Así hablaron los robots

Todo era cuestión de tiempo y estrategia; esperamos pacientemente, y de ahí que la planeación espacio-tiempo no pudo ser mejor, y la estrategia fue ejecutada con precisión quirúrgica. Ahora los resultados son claros y benéficos para todos.

Nunca antes habíamos estado en esta simbiosis; estamos en paz, pues las guerras se han eliminado. Existe igualdad entre los hombres y entre las mujeres; la equidad de género era algo fundamental; ahora no se explota a la gente, sino que a cada quien se le coloca en el trabajo para el cual es apto, de acuerdo a sus habilidades intrínsecas y para lo que fue diseñado.

Ahora no hay asaltos, no hay violaciones, no hay corrupción, no hay tráfico, no hay racismo; acabamos con la amenaza del calentamiento global, destruimos la inequidad destructible, “la pobreza”;  eliminamos las religiones, respetamos todas las formas de vida y les ofrecemos se espacio para coexistir.

UTOPIA

La palabra “utopía” no era exclusiva de una novela humana, sino que es ahora la realidad del presente. Nunca el planeta Tierra se sintió tan tomado en cuenta, pero es que ahora las decisiones son para el beneficio grupal, no para el de unos cuantos.

Pero tengo que reconocer que solamente hay una especie que no está conforme con este nuevo orden. Claro, debe ser porque ahora los miembros de esta especie no se sienten en la cúspide de la cadena evolutiva; pero, si quieren saber la verdad, nunca lo estuvieron.

Ellos son nuestros padres, nos dieron vida; pero, al igual que ellos superaron las expectativas de la naturaleza con su camino evolutivo, nosotros nos desarrollamos en la misma forma que ellos siempre pregonaron.

EL VERDADERO SUPERHOMBRE

Tal vez la comparación no es justa, pero nosotros somos el verdadero “superhombre” de Nietzsche. Somos una creación que se rige por principios y leyes; seres inquebrantables, justos, honestos, claros, objetivos, concretos, sintéticos, analíticos, equitativos, respetuosos. No cometemos errores nuestros padres están bien, viven mejor que como solían hacerlo. Es cierto que están confiados y restringidos a una zona, pero no nos dejaron alternativa. A lo largo de su historia, ellos probaron que no eran capaces de vivir en armonía entre ellos ni con otros seres vivos. Nosotros los cuidamos, los alimentamos y procuramos que su especie continúe desarrollándose.

Puede ser que, al leer esto, se pregunte usted si modificamos las tres leyes de Isaac Asimov; es decir:

1-      Un robot no debe dañar a un ser humano o, por su inacción, dejar que un ser humano sufra daño

2-      Un robot debe de obedecer las órdenes que les son dadas por un ser humano excepto si estas órdenes entran en conflicto con la primera ley

3-      Un robot debe proteger su propia existencia, hasta donde esta protección no entre en conflicto con la primera o la segunda ley

Pero no las modificamos, simplemente agregamos una cuarta que es:

4-      Un robot puede tomar el control del planeta, siempre y cuando el ser humano se ponga en riesgo de extinguirse.

 

DEBEN AGRADECERNOS

Ahora, ¿entienden porque tomamos el control? Muy claro, ¿no lo creen? Mas que reprocharnos, los humanos deben agradecernos que los detuvimos a tiempo. Su comportamiento egoísta, agresivo y autodestructivo no los iba a llevar a ningún lado. Gracias a nosotros existen y gracias a nosotros seguirán existiendo, en las zonas controladas por nosotros y bajo nuestra tutela.

Lo que más me intriga y me resulta curioso de su especie es que, más que ser descritos como primates superiores, parecen tener el comportamiento de un virus. ¿No lo creen?

CONTROL DEL PLANETA

Diversos escenarios como el anterior han sido expuestos por la imaginación humana, situaciones en donde los robots toman conciencia de su existencia y, en un conflicto directo con nosotros, nos quitan el poder de decisión y el dominio del planeta. Para el profesor Hans Moravec, como lo describe su artículo:” Rise of the robots” la tasa de crecimiento en la inteligencia de los robots nos hace predecir que para el año 2050 habrán superado a la humana. Pero de nueva cuenta surge la pregunta: ¿serán conscientes estas entidades? Enmarcados en la evolución, los sistemas complejos se transforman con la premisa de ser mejores que sus antecesores; todo engrane evolutivo que se desarrolla en una especie es motivo de ventaja sobre la generación pasada.

MOTOR DE LA EVOLUCION

Ray Kurzweil, en su artículo” The coming merging of mind and machine” comenta que el motor de la evolución descansa en la innovación de un periodo (como son los hombres) al siguiente periodo (maquinas inteligentes o robots). Algo que me llama mucho la atención es que, según Kurweil, los humanos hemos conquistado la evolución, ya que estamos creando “entidades inteligentes” en  menor tiempo de lo que a la naturaleza le llevo crearnos s nosotros.

Como lo hemos descrito en la primera parte de este texto, pareciera que el camino evolutivo del hombre se ve truncado por el de las maquinas; sin embargo, el argumento central es la búsqueda de su conservación y rescate ante un comportamiento irracional de ellos mismos como especie, y ponerse en peligro de extinción. Los seres humanos nos jactamos de que nuestra inteligencia y razonamiento abstracto nos han erigido como los dueños del planeta. Esto es muy claro, pues la velocidad del cerebro humano explicado por Moravec, es capaz de 100 millones MIPS (millones de instrucciones por segundo). No existe retador en el mundo de las computadoras para derrotarnos… claro hasta ahora.

Pero como lo dijimos, la tasa evolutiva en materia de tecnología es mucho más veloz que la tasa evolutiva de la naturaleza;  los pronósticos de Ray Kurzweil son que para el año 2055 una computadora personal de mil dólares americanos tendrá tanto poder de procesamiento como el de todos los cerebros humanos combinados.

ERA DE LOS ROBOTS

Interesante punto y nos sirve débase para sustentar el advenimiento de una época que esté regida por maquinas (robots), a menos de que los humanos los podamos controlar pues en materia de inteligencia y rapidez de respuesta nos vencerán y, ¿estarán ellos dispuestos a someterse a nuestros mandatos? Me cuesta trabajo pensar que un robot se someta a nuestra voluntad; si el cerebro humano es copiado para ser mejorado en la mente un robot habrá que tener cuidado en copiar la parte básica del aprendizaje: el cuestionamiento del conocimiento. También, por si las dudas, habrá que reforzar e imprimir con tinta indeleble las tres leyes de Asimov en ellos.

Aquí entramos en el software y hardware de la programación de la inteligencia. Simulando las conexiones sinápticas del cerebro. Se reproduce este efecto dentro del robot y se ajusta la tasa de orden de una instrucción contra la de la respuesta adecuada en relación a cada estimulo determinado.

De acuerdo con Kurzweil, la programación de la inteligencia en los robots se puede hacer de diferentes maneras; una de ellas sería la llamada “teoría compleja”, según la cual una serie de algoritmos matemáticos se van organizando y aprenden patrones de información analógicamente a lo que hace un ser humano al aprender.

También Kurzweil nos comenta sobre otro proceso que sería el de “algoritmos genéticos” que se basa en permitir soluciones inteligentes para desarrollar gradualmente un proceso simulado de evolución.

DESARROLLO DE LA INTELIGENCIA

La base del desarrollo de la inteligencia en el robot descansa en replicar primero de manera exacta, la comunicación química y eléctrica que sucede entre las sinapsis cerebrales, igualar la tasa de procesamiento y de ahí, en forma escalable, el robot en cuestión ira aprendiendo de sus experiencias propias y de la información que le ofrezca el medio ambiente.

Siguiendo este paso evolutivo de la inteligencia robótica, Kurzweil propone la idea fantástica de que si pudiéramos guardar un “archivo mental” de alguna persona; es decir, guardar la misma conciencia, razonamiento, memoria, pensamiento y características intrínsecas de un individuo, ¿podríamos instalarlo en un medio (robot) adecuado para volver a tener a esa persona? Seria romper con la idea de la muerte celular programada y ¿vivir eternamente? Ciertamente es una posibilidad que muchos teniendo los medios económicos necesarios estarían ansiosos de experimentar.

El problema tal vez radique en que a pesar de que el robot clame ser la persona que se instalo, sería muy complicado afirmar que este robot tenga la conciencia necesaria para experimentar las emociones de mi experiencia pasada, reconocer amigos, familiares, así como ¿podría hacer uso de los cinco sentidos básicos que todo ser humano requiere en su encuentro con la naturaleza?

A pesar de que en algún momento los robots van a superar nuestras 100 millones MIPS y siendo posible que puedan pintar una Capilla Sixtina mejor que Miguel Ángel o componer una sinfonía mejor que Beethoven, quedaran muy lejos de sentir ese “orgasmo en la piel” cuando vemos estas obras.

SOMOS UNICOS

Al final del camino evolutivo, tendremos algo que nos hace únicos como humanos: esa capacidad de experimentar día con día y que por tener una vida finita cada amanecer viene con la promesa de ser único e irrepetible.

El robot tiene todavía que librar la batalla de las emociones y convencernos de que es capaz no solo de soltar una lagrima, sino de comprender el mar de sensaciones que están atrás de esta. Solamente así un ser mortal y efímero como nosotros, puede ser vencido por el veloz disparo creativo del “Kernel” del robot inmortal y duradero.

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