Palabras mágicas: Hola, por favor y gracias.

Spread the love

Rodrigo Soto Moreno

Solemos olvidar que para lograr un gran cambio, debemos iniciar con pequeñas transformaciones graduales, y para muestra tomemos lo que dice la Teoría del Caos, que estudia los sistemas dinámicos complejos, en donde diminutas alteraciones se traducen en sorprendentes o enormes consecuencias. Lo anterior nos hace recordar el popularizado Efecto Mariposa, en donde pequeñas causas puede lograr grandes efectos y donde el aleteo de una mariposa en Santa Catarina, puede contribuir a que se desate un tornado en Argentina, por poner un ejemplo.

De igual forma diminutos esfuerzos de cooperación unicelular dieron origen a organismos multicelulares y también a superorganismos, quienes crearon una red de absorción y transmisión de información, para que después de errar, iterar y aprender, nos demostrasen que no solo los genes son encargados de la evolución de las especies, sino también los memes de los que nos habló Richard Dawkins, mismos que se impregnan en las ideas culturales de diversas sociedades.

Además la vida misma es un gran código físico, químico, biológico y matemático, conectando a todos los seres vivos, a todas las moléculas y a todos los elementos, pues simplemente pensemos en el origen todo, en ese Big Bang que tenía toda la información precargada para una vez que esa singularidad se excitó, se expandió en todo el universo observable y no observable, en toda la materia, antimateria, energía oscura y materia oscura; similar, con toda proporción guardada, a lo que sucede con una diminuta semilla, cuando crece para formar una majestuosa sequoia.

Valga todo este breve esfuerzo de ilustración de divulgación científica para exponer que aquello que parece insignificante, realmente no lo es y puede resultar en un factor de peso a la hora de considerar las 1001 y posibilidades de la evolución de nuestra especie y de cada uno de nosotros, pues solo remembremos que como Sapiens, el factor de cooperación y la confianza fue vital para cimentar las bases de las primeras civilizaciones que establecimos.

¿A dónde vamos con todo esto? Bueno me sorprende, que en nuestro camino evolutivo, se marca cierto olvido de que los primeros indicios de saludo al abrir nuestra mano, fue para mostrar al desconocido que no veníamos armamos y el mostrar las falanges de los dedos invitaba a estrechar lazos y no solamente saludar, contrario al puño cerrado para golpear o la mano prensil asiendo un arma para dar un golpe mortal. Abrimos nuestras manos para cooperar, para establecer lazos afectivos de amistad, para confiar y evitar pelear, pero sobretodo para crecer en nuestra evolución como grupo y demostrar que un vector grupal tiene mayor fuerza que uno individual.

Después del saludo con la mano abierta, posteriormente tuvimos una evolución con lenguaje ligado a las reglas de convivencia en sociedad, desde una perspectiva honesta y sin desfachatez, crearon un nuevo ambiente de coexistencia entre los Sapiens, pues con un saludo o una vociferación amable podíamos ganarnos la atención y confianza de otros, y obetener la recíproca amabilidad de los extraños con quienes primero sorteamos la selva de la naturaleza y luego la selva de asfalto.

Aunado a esto, en la actualidad, he observado que aquellos que se sienten en una torre de marfil e ilusamente superiores en su banalidad y refugiados en su analfabetismo funcional, hacen caso omiso al saludo de la mano y mucho menos a la utilización de lo que podemos denominar como palabras mágicas al saludar, me refiero a: “hola, buen día, buenas tardes, buenas noches”, o para solicitar algo: “por favor”, así como para agradecer cierto favor o cierto producto o servicio o cierta atención al decir: “gracias”.

Ejemplos hay muchos, pero los muy marcados es que esas personas falsas, muchos de ellos políticos, se sienten ilegítimamente superiores a los demás, y saludan, o solicitan algo amablemente o agradecen solo a quienes consideran de su mismo rango, padeciendo de ceguera intelectual o simplemente que son zopencos con alta autoestima. Con esto me refiero a todos aquellos que no son capaces de saludar a cualquier ser humano, como por ejemplo a la señora que hace la limpieza, al guardia de seguridad, al jardinero que arregla las plantas, etcétera, demostrando que los ven como no pares, como inferiores y desconociendo que su genética y derechos son iguales para cualquier ser humano; y por ende centrándose en saludar a los que tienen un ridículo traje de marca pomposa o con algún poder político y económico ilusorio y pasajero.

Por otro lado, esas personas falsas también pueden caer en el excesivo populismo y saludar a todos para ganar canonjías en el voto o con algún recurso económico; entonces se desviven por estrechar manos y utilizar lenguaje adulatorio, dándose aparentes “baños de pueblo”, cuando en realidad solo esperan el momento para lavarse las manos o ponerse gel antibacterial y hasta quitarse esa ropa sucia de contacto con supuestos seres humanos inferiores.

Pero esto no termina ahí, pues esos falsos líderes, ya sea públicos o privados, pueden parecer “damas de la caridad” en su actuar social, pero la realidad es que constantemente gritan, amenazan y chantajean a sus colaboradores con el objetivo de explotarlos al por mayor, hasta altas horas de la noche, sin pedir las cosas por favor, ni tampoco agradecer por la tarea realizada. Confusamente piensan que ellos están haciendo un favor al otorgar empleo a sus subordinados, pero en el caso de servidores públicos y políticos, se les olvida que el dinero no es de ellos, realmente ellos no pagan, sino que paga el pueblo.

Pero bueno, ¿qué tan difícil es saludar? ¿es complicado solicitar algo por favor? ¿resulta complejo decir gracias? Si bien es cierto que no podemos saludar a todos, porque sería imposible interactuar con cientos de personas, ya no digamos miles o millones, resulta simple decir un “hola, buenos días, buenas tardes, buenas noches” al aire con miras a incorporar a todos los ahí presentes, en nuestro círculo de acción, especialmente en cuando estamos en el trabajo, ¿y el por favor y gracias? Estos dos últimos resultan casi imposibles de evitar, pues reflejan evidentemente no solo mi nivel de educación cívica y social, sino mi nivel de inteligencia emocional y de empatía hacia otros Sapiens.

Desde mi perspectiva, el detectar el comportamiento falso de este tipo de personajes, en su mayoría políticos, estamos reforzando el dicho que hemos utilizado constantemente en los escritos, cuando me refiero a que he conocido a muchos charlatanes con traje y sabios con huaraches. Además considero que nuestra tarea debiese ser similar al desprecio que siente Holden Caufield, dentro de El guardián entre el centeno para todas aquellas personas que no son genuinas, fraudulentas, falsas o impostores.

Por último cabe señalar que aquellos pseudo Sapiens que piensen que la palma de la mano abierta, moviéndose para saludar, es solo desgaste de energía o en su defecto estrategia para que con desfachatez saquemos ventaja política o económica, están totalmente equivocados, pues este fue el inicio, como lo dijimos, de la cooperación entre los primeros Sapiens, quienes confiaron en sus semejantes y abrieron sus palmas en lugar de cerrar sus puños; y fue ese saludo inicial cooperativo y de confianza el que detonó la evolución de la convivencia como civilización, hasta derivar en las palabras mágicas mencionadas de de saludo con el lenguaje escrito o hablado de: “Hola, buen día, buenas tardes, buenas noches”, así como en la solicitud de favores con el “por favor” y el agradecimiento adecuado expresado en “gracias”.

Todo esto puede parecer todo, pero piensen en que no debemos deteriorar más nuestra sociedad al olvidar saludar, pedir por favor y agradecer a nuestros semejantes, pues con pequeñas cosas, se logran grandes cambios, como lo demuestra la biología. Cada meme positivo incide de igual forma en el comportamiento de manada de toda la sociedad.  Entonces les propongo que transformemos a la sociedad, a nosotros como Sapiens, no solo de forma genética, sino de forma memética, con un poco de amabilidad, de civilidad, de civismo. Respetemos el código de convivencia social Todo está conectado y la vida da muchas vueltas; y no sabemos en ese círculo de movimientos al estilo de rueda de la fortuna, cuándo estaremos arriba y cuándo estaremos abajo.

 

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *