La aspiración mortal: fumando tabaco.

Spread the love

Rodrigo Soto Moreno

Morimos cada día, poco a poco nos vamos acercando al momento en que nuestro cuerpo deje de funcionar y nos mezclemos con la tierra que nos vio nacer, pensó. Por lo que no le preocupaba adelantar sus posibilidades mientras se llevaba el cigarro a la boca para aspirar una nueva dosis de tabaco.

Me resulta irónico escuchar a ciertas personas que abrazan las líneas anteriores, para justificar su aspiración de tabaco. Ante esto conviene revisar un poco los datos que ofrece el U.S. Department of Health and Human Services. How Tobacco Smoke Causes Disease: The Biology and Behavioral Basis for Smoking-Attributable Disease: A Report of the Surgeon General de Atlanta, en su reporte 2010.

Según este estudio, tan sólo en los Estados Unidos, los cigarros son responsables de la muerte de 443,000 cada año, además de muchas enfermedades crónicas que deshabilitan al individuo, contribuyendo a un costo económico que ronda en los 193,000 millones de dólares anuales.

En otros datos, del mismo reporte, tenemos que más de 1,000 personas mueren diariamente en los Estados Unidos por el tabaco y la mitad de los fumadores consuetudinarios por enfermedades derivadas del tabaco, entre estos padecimientos tenemos ataques cardíacos a temprana edad, enfermedades pulmonares crónicas y cáncer. Además de que cientos de miles de niños sufren de problemas respiratorios e infecciones asociadas a estar expuestos al humo de cigarro de fumadores. Derivado de lo anterior, el US Department of Health and Human Services señala que el uso del tabaco sigue siendo la causa prevenible de muerte prematura en los Estados Unidos.

Como ejemplo de enfermedades derivadas de fumar tabaco, según el estudio antes mencionado, tenemos que en los adultos ocasiona enfermedades crónicas como neumonía, periodontitis, enfermedades coronarias, aneurisma aórtico, ceguera, cataratas, problemas reproductivos en la mujer, incluyendo fertilidad entre otros. Además es factor de riesgo para desarrollar los siguientes cánceres: páncreas, de laringe, de esófago, de tráquea, de estómago, de riñón, entre otros.

Por otro lado, los adultos y niños que están expuestos al humo de fumadores pueden presentar las siguientes enfermedades, en los niños: problemas auditivos, síntomas respiratorios y mal funcionamiento de los pulmones, síndrome de infartos repentinos; en los adultos: irritaciones nasales, cáncer de pulmón, enfermedades coronarias y problemas reproductivos en las mujeres, entre otros.

Mencionando otros estudios relacionados, tenemos el caso del artículo de Laura Blue, titulado “The Ethnic Health Advantage, publicado en Scientific American, donde se tenían problemas para identificar el porqué la expectativa de vida de los Hispanos, en los Estados Unidos, era 2.5 años superior que los no Hispanos blancos. Sumando a esto la variable que los hispanos menor ingreso y por ende menor educación, situación que comenta Blue, que los investigadores saben que las personas con un alto ingreso y educación formal alta, tienden a vivir más y tener mejor salud que sus contrapartes mencionadas.

Después de muchos estudios, compartidos con Andrew Fenelon de la Universidad de Pensilvania, se encontró que un factor en el estilo de vida marcaba la diferencia entre estos dos grupos poblacionales, en cuanto a la esperanza de vida y mortalidad, este fue: el fumar.

De acuerdo a datos de 2009, investigados por Blue y Fenelon, se encontró que solamente el 9% de las mujeres hispanas, en los Estados Unidos, fumaban, comparado con el 21% de fumadoras no hispanas y blancas. Para el caso de los hombres se tuvo que el 18% de los hispanos fumaban, contra un 25% de los no hispanos y blancos fumadores. Otro dato interesante es que dentro de los fumadores, los no hispanos y blancos consumían más cigarros que su contraparte, en promedio. Al final del día fue el fumar tabaco, así como la frecuencia de sus aspiraciones, lo que ocasionó que los no hispanos blancos tuvieran una menor esperanza de vida.

Es cierto que cada organismo reacciona diferente al consumo del tabaco, pero desde el punto de vista médico, representa un factor de riesgo para la gran variedad de enfermedades que mencionamos anteriormente. Esperemos que los fumadores lo piensen unas tres veces antes de ceder ante el cuerpo que les pide su dosis de nicotina y de humo procesado y que también se respeten los lugares donde otras personas, que no fuman, comparten el mismo recinto, pues como lo vimos, también son sujetos a desarrollar enfermedades por la simple aspiración mortal del humo de esas chimeneas ambulantes.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *